La maltrecha guitarra fue dañada mientras Nirvana trabajaba en su álbum revelación Nevermind a principios de los 90: “El hombre estaba enfadado, y eso se notaba en el escenario. Y eso se notaba en la forma en que trataba sus instrumentos”, advirtieron de antemano desde la casa de subasta Julien’s. Aun así, la Fender Stratocaster de color negro ha encontrado un nuevo propietario tras una subasta de tres días en el Hard Rock Café de Nueva York.
La puja se inició con un precio estimado de entre 60 y 80 mil dólares, y desde Julien’s han calificado de “asombrosa” la cifra final de 596 mil 900 dólares que acabó alcanzando.
En comparación, hace dos años la guitarra acústica que Cobain utilizó para su legendaria actuación en el MTV Unplugged a finales de 1993 se vendió por 6 millones de dólares. La gran diferencia es que esa aún funcionaba.
