“Mírelo bien, a mi edad cumpliendo con mi deber ciudadano”, es la expresión con la que saluda don Manuel de León, el ciudadano más longevo del ejido de Jame.
Don Manuel comentó que desde pequeño le fue inculcado por su padre que el ir a emitir su voto más que un derecho, es una obligación de contribuir en la elección de los futuros gobernantes, aunque también está decisión depende de Dios.
A los 88 años, que es la edad que indica su registro de nacimiento, y que no fue propiamente en su nacimiento, don Miguel dijo no hay nunca una limitante para ir y ejercer el voto, así como tampoco las cuestiones de salud deben detener a nadie, él a pesar de no caminar bien y sufrir un problema en la columna vertebral, paso a paso logró llegar a la casilla, ubicada en la escuela Ignacio Cepeda Dávila.
Don Miguel dijo que desde que le fue permitido por la edad, no ha fallado de acudir a la casilla y que ha sembrado en hijos y nietos, lo importante que es la votación.
