Una guitarra acústica de 12 cuerdas que fue utilizada por John Lennon para grabar varias canciones de The Beatles en la década de 1960, y que estuvo desaparecida durante más de 50 años, se ha vendido en una subasta por 2,9 millones de dólares.
El instrumento, llamado Hootenanny, se creía perdido después de que Lennon y George Harrison lo utilizaran para grabar los álbumes «Help!» y «Rubber Soul» de The Beatles en 1965. Sin embargo, recientemente fue descubierto en el desván de una casa en la campiña británica. La guitarra fue vendida por la casa de subastas Julien’s Auctions en Nueva York
La guitarra, fabricada por el fabricante alemán de instrumentos Framus en 1964, fue regalada por Lennon a Gordon Waller, del dúo británico de pop Peter & Gordon.
Waller luego la pasó a uno de sus coordinadores de gira, quien la guardó en el desván de su casa en la campiña británica. Después de más de 50 años, la guitarra fue descubierta por el hijo de este hombre mientras se mudaban de casa. La guitarra, junto con su estuche original, fue encontrada en buen estado y se decidió subastarla
La autenticidad de la guitarra fue verificada por Andy Babiuk, un experto en The Beatles, quien comparó las vetas de la madera y los patrones de desgaste del instrumento con imágenes de archivo y determinó que era la guitarra que Lennon había utilizado.
Después de medio siglo en el desván, la guitarra necesitaba algo de restauración, que fue realizada por un reparador de Los Ángeles. La guitarra se vendió junto con un estuche Maton y una caja de DVD de la película «Help!» y una colección de fotografías del rodaje
La guitarra se estimaba que tendría un valor entre 600.000 y 800.000 dólares antes de la subasta, pero finalmente se vendió por 2.857.500 dólares, convirtiéndose en una de las guitarras más caras de la historia. El comprador de la guitarra permanece en el anonimato
En resumen, una guitarra acústica utilizada por John Lennon en grabaciones de The Beatles en la década de 1960, que estuvo desaparecida durante más de 50 años, fue descubierta en el desván de una casa en la campiña británica y se vendió en una subasta por 2,9 millones de dólares

