
El impacto de las enfermedades crónicas en el embarazo
Ciudad de México, 11 de septiembre de 2025.- Cada vez más mujeres llegan al embarazo con condiciones crónicas como hipertensión, diabetes o edad materna avanzada, lo que incrementa de forma significativa el riesgo obstétrico. Ante este escenario, especialistas recomiendan adoptar un modelo de atención materno-fetal que priorice la prevención, el acompañamiento cercano y la planificación de cada etapa de la gestación.
Así lo explicó la doctora María de Lourdesk Flores Islas, especialista en diagnóstico y cuidado perinatal, quien señaló que muchas mujeres desconocen su estado de salud general al momento de embarazarse, lo que aumenta las complicaciones.
Prevención antes y durante el embarazo
“La prevención debe comenzar incluso antes de la concepción”, subrayó la especialista, destacando que es fundamental revisar medicamentos, vacunas y antecedentes médicos antes de intentar el embarazo. Posteriormente, cada trimestre tiene objetivos específicos:
Primer trimestre: confirmar y datar la gestación. Segundo trimestre: realizar ultrasonido anatómico y tamizaje de diabetes gestacional. Tercer trimestre: vigilar bienestar fetal, placenta y definir un plan de parto seguro.
Este enfoque, enfatizó, no significa más consultas médicas, sino un seguimiento más eficiente, estructurado y personalizado, que permita anticiparse a los riesgos y mejorar los resultados tanto para la madre como para el bebé.
Medicina materno-fetal: atención a la medida
El modelo de medicina materno-fetal se basa en estudios realizados en el momento adecuado, tamizajes prenatales, ultrasonidos estructurados y ajustes de tratamiento según la etapa del embarazo.
La doctora Flores destacó que este tipo de atención es especialmente útil para:
Mujeres con pérdidas previas. Casos de trombosis o enfermedades autoinmunes. Embarazos múltiples. Pacientes con ansiedad o antecedentes de riesgo obstétrico.
“Cuando la paciente entiende qué esperar en cada etapa, el miedo disminuye y aumenta la confianza. Esa tranquilidad también es parte de la salud”, afirmó la directora médica de Red Crea Fertilidad.
Menos miedo, más prevención
Además de la atención clínica, la orientación clara y el acompañamiento emocional son pilares de este modelo, ya que ayudan a reducir la ansiedad y el temor constante que muchas mujeres experimentan durante la gestación.
“Cada embarazo es diferente y merece un plan a la medida. La medicina materno-fetal no significa más controles, sino mejores controles, menos riesgo y más prevención. Anticiparse es la manera más efectiva de cuidar tanto a la madre como al bebé”, concluyó.
