
Ciudad de México, septiembre de 2025. – La industria del helado en México vive un momento de transformación marcado por consumidores más conscientes, exigentes y orgullosos de lo nacional. Según el Estudio de Conciencia de Compra en el Supermercado de GS1 México, un 38% de los consumidores afirma preferir productos nacionales; mientras que Kantar revela que el 52% de los mexicanos aumentará su consumo de artículos con el sello “Hecho en México”.
En el caso del helado, uno de los postres más tradicionales de nuestra cultura, este cambio de hábitos representa una oportunidad, pero también un gran reto: el alza de hasta 20% en insumos básicos está presionando a las heladerías a mantener la calidad sin sacrificar el bolsillo del consumidor.
El helado: tradición mexicana que evoluciona
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) registra más de 12,117 establecimientos de helado y paletas en México, de los cuales 1,118 están en la Ciudad de México. Estas neverías forman parte de la vida cotidiana en colonias y barrios, y representan puntos de encuentro para familias y amigos, siendo además parte de la memoria gastronómica nacional.
“Algunas de nuestras nieves más pedidas son guanábana, fresa y limón, sabores que forman parte fundamental de la tradición mexicana. Queremos recuperar esa esencia sin perder el enfoque en un producto saludable y auténtico”, explicó Beatriz Rodríguez, directora general de Frody.
Innovación con raíces mexicanas
Más allá de los sabores clásicos, las heladerías mexicanas están respondiendo a las nuevas demandas del consumidor con experiencias sensoriales únicas, combinando lo local con lo global. Marcas como Neverías Frody han innovado con propuestas que incluyen sabores como Conejito®, Rol de Canela, Nucita®, Chocolate Abuelita® y Algodón de Azúcar, sin dejar de lado los sabores tradicionales como limón, fresa o guanábana.
Esta apuesta por la innovación busca conectar con un cliente que exige autenticidad, sostenibilidad y compromiso social. Cada vez más consumidores valoran que los productos provengan de productores locales y que se elaboren con prácticas responsables, reduciendo el impacto ambiental y fortaleciendo la economía nacional.
Retos y compromisos en la industria heladera
A pesar del incremento en costos de producción, Frody asegura que su compromiso está en mantener la calidad y frescura de sus productos. “Queremos impulsar el consumo de marcas mexicanas, porque sabemos que lo hecho en nuestro país también está hecho con gran calidad. Aunque hemos enfrentado retos como el alza de precios en insumos, seguiremos consintiendo a nuestros clientes, que son quienes mantienen viva nuestra historia”, señaló Rodríguez.
Un sector con futuro
La industria heladera mexicana ya no se trata solo de refrescar en días calurosos: hoy se ha convertido en un espacio de innovación, salud y experiencias memorables. Y en ese camino, Frody, con más de 60 sucursales y 48 sabores en su portafolio, continúa posicionándose como una de las neverías favoritas, combinando tradición, creatividad y valores que conectan con las familias mexicanas.
