
Ciudad de México, 3 de noviembre de 2025. — La posibilidad de recuperar la tranquilidad en el poniente del Valle de México está más cerca. El colectivo ciudadano “Más Seguridad Aérea, Menos Ruido” presentó ante la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) y Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) una propuesta técnica para rediseñar las salidas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), con el objetivo de reducir la contaminación acústica que afecta a más de 1.1 millones de habitantes.
Una propuesta técnica con respaldo ciudadano
Durante una reunión con vecinos de más de 60 colonias del poniente de la Ciudad de México y zonas altas del Estado de México, especialistas del colectivo detallaron las tres propuestas entregadas a las autoridades aeronáuticas el pasado 18 de septiembre. Una de ellas —la más viable— propone un viraje a la derecha en las rutas de salida de las pistas 23 izquierda y derecha, con un ascenso más pronunciado antes de sobrevolar zonas densamente pobladas.
El ajuste, de aprobarse, disminuiría significativamente la exposición crónica al ruido que hoy padecen comunidades como Tecamachalco, Bosques de las Lomas, Lomas Altas y La Herradura, entre otras.

Ruido que enferma: evidencia científica
De acuerdo con el estudio acústico elaborado por especialistas del colectivo, el ruido generado por las aeronaves alcanza hasta 95 decibeles durante la noche, superando por amplio margen los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS): 45 decibeles por la noche y 55 durante el día.
La exposición prolongada a este nivel de ruido, advierten los expertos, provoca alteraciones del sueño, aumento de la presión arterial, problemas cardiovasculares y deterioro cognitivo infantil. También se han identificado efectos en mujeres embarazadas y en el desarrollo fetal, debido al estrés fisiológico que genera la contaminación acústica.
Además, los estudios muestran que vivir bajo ruido constante puede restar hasta 10 años de vida saludable, posicionando al ruido como el segundo contaminante más grave del planeta, después de las partículas suspendidas.

Hacia un rediseño del espacio aéreo
La propuesta técnica principal plantea un viraje hacia el poniente del Valle de México con una pendiente de ascenso mínima del 10% para aeronaves grandes y 7% para modelos más pequeños, alcanzando altitudes seguras antes de entrar en zonas montañosas.
Este rediseño —compatible con las operaciones del AIFA y del Aeropuerto de Toluca— permitiría preservar la seguridad operacional y reducir el impacto sonoro sobre las zonas residenciales altas del valle.
Actualmente, las rutas implementadas desde marzo de 2021 canalizan los vuelos directamente sobre áreas habitadas, lo que ha intensificado el ruido por la orografía y el eco natural de las cañadas.

Una causa que une ciencia, ciudadanía y voluntad
El colectivo “Más Seguridad Aérea, Menos Ruido” subrayó que las modificaciones no implican riesgos para la aviación y que pueden aplicarse con voluntad técnica y política.
“Más allá de los datos, lo que buscamos es devolver la tranquilidad y la salud a más de un millón de personas”, señalaron sus representantes.
El movimiento continuará el diálogo con las autoridades aeronáuticas con la expectativa de que el rediseño se materialice en los próximos meses.
