
Cuando sirves el alimento de tu perro o gato, tal vez no piensas en huella de carbono, energía renovable o conservación de océanos. Sin embargo, ese gesto cotidiano sí tiene impacto en el planeta: la forma en que se producen las croquetas influye en las emisiones de gases de efecto invernadero, el uso de recursos naturales y la salud de los ecosistemas.
Hoy, la industria de alimentos para mascotas está asumiendo un rol clave frente al cambio climático, impulsando estrategias de Net Zero, innovación en proteínas y empaques más sustentables, mientras el mercado de pet food continúa creciendo en México y Latinoamérica.
Una industria de alimentos para mascotas en plena transformación
De acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), el mundo debe reducir drásticamente sus emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2030 para evitar los peores impactos del calentamiento global. En ese escenario, el sector de alimentos,incluyendo el alimento para perros y gatos, no puede quedarse al margen.
La industria de pet food mueve cada año miles de toneladas de ingredientes:
granos y materias primas agrícolas proteínas de origen animal empaques transporte y logística
Se estima que hasta el 65% de las emisiones totales de una empresa del sector alimentario provienen del abastecimiento de ingredientes agrícolas y cárnicos, lo que convierte a la cadena de suministro en un punto crítico para reducir la huella de carbono.
En México y Latinoamérica, el mercado de alimentos para mascotas se encuentra en franca expansión, con volúmenes de producción estimados en 8.3–8.7 millones de toneladas anuales en 2023–2024, lo que representa un crecimiento de alrededor del 2.4% respecto a 2022. Este dinamismo abre una ventana de oportunidad: si ese crecimiento se “descarboniza”, el sector puede tener un impacto positivo significativo en la lucha contra el calentamiento global.
Compromiso Net Zero: del discurso a la acción
Cada vez más compañías del sector están anunciando metas claras de reducción de emisiones. Marcas globales como Mars Petcare han declarado objetivos de reducción del 50% de sus emisiones absolutas para 2030 y la ambición de alcanzar Net Zero en 2050.
Pero, ¿qué significa realmente que una empresa de alimento para mascotas se comprometa con el Net Zero?
Cuando una compañía traza un camino hacia el Net Zero se compromete a:
Reducir de forma profunda y verificable sus emisiones de gases de efecto invernadero en toda la cadena de valor. Compensar el remanente a través de proyectos que restauren ecosistemas y capturen carbono, hasta lograr un equilibrio entre lo que emite y lo que el planeta puede absorber.
En la industria de alimentos especializados para mascotas, este compromiso se traduce en acciones concretas:
Energía limpia: transición a fuentes renovables (solar, eólica) en plantas de producción y centros de distribución. Abastecimiento responsable: uso de ingredientes provenientes de agricultura regenerativa o de proveedores con certificaciones ambientales y sociales. Transporte sostenible: optimización de rutas, uso de biocombustibles, vehículos de menor consumo o flotas eléctricas. Economía circular en empaques: rediseño de envases para que sean reciclables, reutilizables o incluso compostables. Innovación en proteínas: incorporación de fuentes alternativas con menor huella ambiental, como leguminosas, subproductos de calidad certificada o aceites de origen no pesquero.
Las metas de empresas como Mars no sólo marcan una ruta para su propia operación; también establecen parámetros y presión competitiva para el resto del sector, que se ve obligado a elevar su estándar ambiental.
Detrás de estas decisiones hay una idea central: cuidar del planeta también es cuidar de quienes más amamos, ya sean seres humanos o animales de compañía.
Royal Canin: del aceite de pescado al aceite de algas
Un ejemplo concreto de innovación en favor del clima y los océanos proviene de Royal Canin, marca de nutrición especializada del grupo Mars.
En sus productos secos formulados para el nacimiento y primera etapa de vida de perros y gatos, la empresa está sustituyendo paulatinamente el aceite de pescado por aceite de algas como fuente de DHA, un ácido graso esencial para el desarrollo neurológico y visual de las mascotas.
Esta transición tiene varios efectos positivos:
El aceite de algas suele contener un mayor porcentaje de DHA, lo que favorece la calidad nutricional de la fórmula. Disminuye la presión sobre la pesca, apoyando la sostenibilidad de los ecosistemas marinos. Se alinea con las metas corporativas de reducción de impacto ambiental a lo largo de la cadena de valor.
Es un ejemplo de cómo la innovación en ingredientes puede beneficiar tanto a la salud de perros y gatos como a la salud de los océanos.
El papel de los tutores: alimentar con conciencia climática
Aunque la responsabilidad principal recae en las empresas, los consumidores también tienen un rol decisivo. Cada bolsa de alimento que se elige es un mensaje que el mercado escucha.
De cara a 2030, podemos imaginar un escenario en el que las marcas de alimento para mascotas más reconocidas:
usan energía solar en sus plantas, emplean empaques biodegradables o reciclables, se abastecen de cultivos regenerativos y cadenas de valor trazables.
Ese futuro ya empezó a construirse y su alcance dependerá en buena medida de las decisiones diarias de los tutores de mascotas. Algunas acciones sencillas que pueden marcar la diferencia son:
Optar por acciones indirectas: prestar atención a etiquetas que mencionen energía renovable, empaques reciclables, ingredientes de origen local o sustentable. Elegir la transparencia: preferir marcas que comunican de forma clara sus metas ambientales, avances y certificaciones. Cuando una empresa no dice nada sobre su impacto y otra sí, esa diferencia también cuenta. Reducir y reutilizar: reciclar empaques, comprar presentaciones más grandes para disminuir residuos por kilo de alimento y aprovechar programas de recolección o puntos verdes. Preguntar directamente: muchas compañías responden a dudas sobre su huella ambiental a través de redes sociales o canales de atención al cliente; exigir información también genera presión positiva.
Más allá de los sellos y las campañas, el cambio empieza con la curiosidad y la elección consciente. Cada vez que un consumidor elige una marca comprometida con el planeta, fomenta un futuro ambientalmente más equilibrado y, al mismo tiempo, impulsa que las empresas mejoren su eficiencia y reduzcan sus costos operativos.
Una declaración silenciosa de amor
Al final, el plato de tu mascota puede convertirse en una declaración silenciosa de amor y responsabilidad:
amor por tu perro o gato, al ofrecerle nutrición de alta calidad, y responsabilidad con el planeta que ambos habitan.
En un contexto de cambio climático, cada croqueta cuenta. Apostar por marcas que innovan, se comprometen con el Net Zero y cuidan sus cadenas de valor es una forma concreta de contribuir a un mundo mejor para las mascotas… porque ellas ya hacen de nuestro mundo un mejor lugar para vivir.
Sobre Royal Canin®
Royal Canin®, empresa del grupo Mars, cuenta con más de 50 años de experiencia en investigación y desarrollo de fórmulas orientadas a mejorar la Nutrición-Salud de las mascotas. La compañía produce más de 100 fórmulas nutricionales adaptadas a etapa de vida, talla, estilo de vida, raza o padecimiento, considerando más de 50 nutrientes para responder a las necesidades específicas de gatos y perros.
Para mayor información, visita: http://www.royalcanin.com.mx
Sobre Mars, Incorporated
Mars inició operaciones en México en 1988 e inauguró su primera planta de alimento para mascotas en El Marqués, Querétaro, en 1995. Hoy, más de 5,600 Asociados elaboran y comercializan algunas de las marcas más reconocidas a nivel global en:
Snacks y confitería: M&M’S®, SNICKERS®, MILKY WAY®, TURIN®, CONEJOS®, SKITTLES®, LUCAS®, SKWINKLES®, ORBIT®, TURIN Alta Repostería®, DOUBLEMINT®, HUBBA BUBBA®, JUICY FRUIT®. Cuidado de mascotas: PEDIGREE®, WHISKAS®, CESAR®, SHEBA®, CHAMP®, PAL®, KITEKAT®, así como las marcas de nutrición especializada con más de 50 años de investigación científica ROYAL CANIN® y EUKANUBA®.
La compañía también opera el Hospital Veterinario UNAM-Banfield™ en la Ciudad de México.
Los Cinco Principios de Mars, Calidad, Responsabilidad, Mutualidad, Eficiencia y Libertad, inspiran a sus Asociados a tomar acción cada día para ayudar a crear un mundo mejor para las personas, las mascotas y el planeta.
Más información en: https://www.mars.com/es-mx (Facebook, Instagram y LinkedIn).
