
Informarse es el primer acto de cuidado
Cada inicio de año, miles de parejas en México deciden dar el paso hacia la maternidad o paternidad. Sin embargo, especialistas coinciden en que hacerlo sin información médica confiable puede convertir la ilusión en un proceso lleno de incertidumbre. Cuando existe un embarazo de alto riesgo, o la posibilidad de que lo sea, el acompañamiento médico certificado no solo es recomendable: puede marcar una diferencia decisiva.
“La decisión de tener hijos debe ir acompañada de información confiable y de la guía de médicos certificados. En enero muchos pacientes retoman este deseo tras intentarlo sin éxito, y la valoración oportuna puede ser clave para lograrlo”, señala la doctora María de Lourdes Flores, especialista en Ginecología y Biología de la Reproducción Humana.
La valoración oportuna cambia el panorama
De acuerdo con la especialista, la infertilidad se define como un año de relaciones sexuales frecuentes sin protección sin lograr embarazo. No obstante, el error más común es postergar la consulta médica.
“El primer paso es una valoración médica completa, que permita entender el contexto clínico, los hábitos de la pareja y los posibles factores que estén influyendo”, explica la doctora Flores, también directora médica de Red Crea Fertilidad.
Este abordaje temprano permite identificar riesgos, corregir hábitos y definir rutas claras de atención antes de que aparezcan complicaciones mayores.
Instalaciones propias y atención integral: un factor clave
Flores subraya que acudir a clínicas especializadas con instalaciones propias y equipos multidisciplinarios mejora significativamente el seguimiento de los pacientes. Desde los estudios diagnósticos hasta el embarazo, la continuidad médica reduce la ansiedad y aumenta la probabilidad de éxito clínico.
Cuando el embarazo se cataloga como de alto riesgo, contar con un área de medicina materno-fetal se vuelve esencial. Esta subespecialidad se enfoca en proteger la salud de la madre y del bebé durante toda la gestación, especialmente en casos con antecedentes obstétricos, enfermedades crónicas o complicaciones durante el embarazo.
Hablar de fertilidad también es salud
“Hablar de fertilidad con naturalidad es una forma de cuidarse. Muchas personas postergan esta conversación por miedo o desinformación, pero acercarse a un especialista no implica iniciar un tratamiento, sino entender qué está ocurriendo y qué opciones existen”, agrega la doctora Flores, integrante de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología.
Además del tratamiento médico, las clínicas especializadas ofrecen acompañamiento emocional y psicológico, elementos fundamentales para transitar este proceso con mayor tranquilidad y bienestar.
Un primer paso que puede transformar una historia
La recomendación es clara: informarse y acudir con especialistas acreditados. En un contexto donde la salud materna cobra cada vez mayor relevancia, la orientación profesional puede transformar un deseo en una historia de vida construida con certeza, confianza y cuidado integral.
