¿Caducó o aún sirve? La etiqueta que puede salvar comida de la basura

● Entender las etiquetas de los alimentos podría ayudar a reducir el desperdicio de 2 mil 500 millones de toneladas de comida cada año en México.
Ciudad de México, 25 de junio 2026. ¿Cuántas veces has tirado un alimento porque la fecha impresa en el empaque ya pasó? Aunque parece una práctica responsable, en muchos casos podría tratarse de un error que contribuye al desperdicio de alimentos.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), existe una diferencia fundamental entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente, dos conceptos que suelen confundirse y que terminan provocando que toneladas de alimentos aptos para el consumo lleguen a la basura en lugar de aprovecharse.
Mientras que la fecha de caducidad indica el límite de seguridad para consumir productos altamente perecederos, la fecha de consumo preferente señala el periodo en el que el alimento conserva sus características óptimas de sabor, textura o calidad. Esto significa que muchos productos pueden seguir siendo aptos para consumirse después de la fecha de consumo preferente, siempre que hayan sido almacenados correctamente y su envase permanezca en buenas condiciones.
La fecha de caducidad se encuentra en alimentos altamente perecederos, como pescado fresco, carne y otros productos que pueden representar un riesgo para la salud una vez vencida la fecha indicada. Por otro lado, la fecha de consumo preferente aparece en productos como pasta, arroz, conservas, chocolate, cereales y azúcar, y está relacionada con la frescura del producto, más que con su seguridad.
Desde su experiencia en el rescate y aprovechamiento de alimentos, 123IAP, institución que opera dentro de la Central de Abastos de la Ciudad de México y trabaja en la redistribución de alimentos y víveres, comparte algunas recomendaciones para evitar que productos en buen estado terminen innecesariamente en la basura:
1. Si un alimento ha superado su fecha de consumo preferente, verifica primero que el envase esté intacto y revisa su olor, apariencia y textura antes de desecharlo.
2. Respeta siempre las fechas de caducidad en productos altamente perecederos y sigue las condiciones de conservación indicadas por el fabricante.
3. Planea tus compras para adquirir únicamente lo que consumirás en un periodo razonable y evitar que los alimentos se deterioren por falta de uso.
4. Si identificas que no consumirás ciertos productos a tiempo, considera donarlos antes de que se echen a perder.
Estas acciones pueden parecer pequeñas, pero contribuyen a reducir el desperdicio de alimentos y a aprovechar mejor los recursos que ya fueron producidos, transportados y comercializados.
En este esfuerzo, organizaciones como 123IAP trabajan para recuperar alimentos aptos para el consumo que, por distintas razones, ya no serán comercializados o aprovechados. A través de su labor, frutas, verduras y otros productos son redistribuidos a comunidades con acceso limitado a una alimentación nutritiva, generando un beneficio tanto ambiental como social.
Revisar correctamente las etiquetas, planificar las compras y aprovechar los alimentos disponibles son hábitos sencillos que pueden marcar una diferencia significativa. Porque antes de tirar un alimento, vale la pena preguntarse: ¿realmente ya no puede consumirse?
Sobre 123IAP
123IAP (Unidos Distribuimos y Transformamos, IAP) es una organización de la sociedad civil fundada en 2016 en la Central de Abasto de la Ciudad de México, dedicada a combatir la inseguridad alimentaria y el desperdicio de alimentos. A través del rescate y distribución de alimentos aptos para el consumo, la organización beneficia a comunidades y personas en situación de vulnerabilidad, promoviendo al mismo tiempo hábitos de consumo responsable y bienestar integral. Como parte de la red de Bancos de Alimentos de México (BAMX), 123IAP contribuye a la construcción de un sistema alimentario más justo y sostenible. Para más información, visita:www.123iap.org.mx
