CIVyL propone nuevo esquema de IEPS al alcohol basado en contenido alcohólico para proteger la salud

● CIVyL coincide con el objetivo planteado en las políticas públicas de salud de la Presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum, de utilizar el IEPS para desincentivar el consumo excesivo. Por ello, se propone transitar hacia un esquema basado en contenido alcohólico, en línea con las mejores prácticas que sugiere la OMS.
● La propuesta permitiría generar alrededor de 3,900 millones de pesos adicionales en la recaudación conjunta de IEPS e IVA sin aumentar la carga fiscal total, además de establecer una misma regla para todas las bebidas alcohólicas y fortalecer el mercado formal.
● Con 44.2% del volumen de destilados fuera del mercado formal, mantener el esquema actual o aumentar las tasas del impuesto favorecería la migración hacia productos de alta graduación y bajo precio, informales o de dudosa procedencia.
Ciudad de México, a 24 de agosto de 2026.- La Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) propone transitar hacia un IEPS basado en contenido alcohólico que permita desincentivar el consumo de bebidas de alta graduación y bajo precio y, al mismo tiempo, generar alrededor de 3,900 millones de pesos adicionales en la recaudación conjunta de IEPS e IVA sin aumentar la carga fiscal total, en línea con el objetivo planteado por la Presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum, de utilizar este impuesto como una herramienta para proteger la salud de los mexicanos.
A tres semanas de la presentación del Paquete Económico 2027, CIVyL plantea que este objetivo requiere revisar la forma en que actualmente se grava a las bebidas con alcohol. El esquema ad valorem vigente determina el IEPS a partir del precio de la bebida, mientras que la propuesta del sector plantea transitar hacia un modelo ad quantum, basado en volumen y contenido alcohólico. Este tipo de impuestos es recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su capacidad para desincentivar el consumo de bebidas con alto contenido alcohólico y bajo precio y contribuir a los objetivos de salud pública. Además, es eficiente, cumple una función extrafiscal y es equitativo: mientras más alcohol contenga, más impuesto paga, independientemente del precio de la bebida.
De cara a las próximas definiciones fiscales, CIVyL confía en que desde los equipos encabezados por el Secretario de Hacienda, Edgar Amador, y el Secretario de Salud, David Kershenobich, así como la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión se analicen los beneficios técnicos, tributarios, sociales y sanitarios de transitar hacia un modelo ad quantum, considerando esta propuesta como una alternativa para fortalecer la recaudación, impulsar la formalidad y proteger la salud pública.
La estimación recaudatoria se sustenta en un simulador fiscal desarrollado por la Cámara Nacional de la Industria Tequilera que opera desde 2020 y cuyas proyecciones han registrado una desviación absoluta promedio de 2.35% frente a la recaudación posteriormente observada entre 2020 y 2025. Para sus cálculos, el simulador incluye información desglosada por categoría de bebidas sobre el precio, valor y volumen de los productos, proveniente de una firma investigadora internacional de análisis del mercado de bebidas alcohólicas, así como las elasticidades relevantes en la industria de bebidas con alcohol.
“Coincidimos con la política pública de la Presidenta Claudia Sheinbaum que concibe el IEPS como una herramienta no sólo fiscal sino de salud pública que contribuye a desincentivar el consumo excesivo de alcohol. Para cumplir con ese objetivo necesitamos contar con un esquema tributario basado en el contenido alcohólico, lo cual permite que la carga corresponda al alcohol que contiene cada bebida y no simplemente a cuánto cuesta una botella.”, señaló Panambí Garcés, directora general de CIVyL.
Bajo el modelo actual, una bebida de alta graduación y bajo precio puede enfrentar una menor carga en pesos que otra con la misma graduación alcohólica cuyo precio incorpora origen, certificaciones, añejamiento o procesos productivos de mayor valor. El resultado es un esquema que favorece fiscalmente al alcohol de alta graduación y bajo precio, y castiga el esfuerzo de los pequeños productores y artesanos, aumentando la presión sobre los productos formales de mayor valor agregado.
El problema se agrava frente al crecimiento de la informalidad. En 2023, 44.2% del volumen de destilados consumido en México correspondió al mercado informal, equivalente a 21.8 millones de cajas de nueve litros. Entre 2020 y 2023, este mercado creció 54.9%, casi el doble que el mercado formal, que aumentó 28.5%. En este mercado pueden circular bebidas falsificadas, adulteradas o de dudosa procedencia fuera de los controles fiscales, regulatorios y sanitarios a los que están sujetos los productos formales.
“No podemos buscar que el IEPS desincentive el consumo nocivo y al mismo tiempo mantener un esquema que hace más atractivo por precio al alcohol de alta graduación. Cuando además ese consumidor puede desplazarse hacia productos informales o de dudosa procedencia, el problema deja de ser solamente fiscal y se convierte también en un riesgo para la salud”, agregó Garcés.
El esquema actual tampoco está dando mejores resultados en recaudación. De acuerdo con Euromonitor International, la evasión asociada al mercado informal de destilados representa alrededor de 19,500 millones de pesos anuales, mientras la recaudación real del IEPS de bebidas alcohólicas, sin incluir cerveza, cayó 7.3% entre enero y junio de 2026.
Ante este escenario, CIVyL considera que mantener el esquema ad valorem actual o incrementar las tasas del impuesto aumentaría la presión sobre el mercado formal sin corregir el problema de origen. Una regla común basada en litros de alcohol puro con una cuota fija, permitiría que todas las categorías contribuyan bajo el mismo criterio, y reduciría la presión fiscal sobre el valor agregado de cadenas mexicanas como tequila, mezcal, bacanora, raicilla, sotol, charanda, vino mexicano y cerveza artesanal. Tan sólo la cadena del maguey reúne a 9,000 productores afiliados y más de 50 mil hectáreas vinculadas a las Denominaciones de Origen.
Acerca de CIVyL
La Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) es la asociación que agrupa a las principales empresas nacionales e internacionales de la industria formal de bebidas alcohólicas en México, involucradas en la producción, comercialización, importación y exportación de vinos, destilados y otras bebidas con contenido alcohólico.
CIVyL promueve un ecosistema competitivo, sostenible y responsable que contribuya al desarrollo económico y social del país, impulsa prácticas de consumo responsable y fomenta el cumplimiento de los marcos regulatorios aplicables, mediante una colaboración constante con autoridades y actores clave y el respaldo a políticas públicas basadas en evidencia.
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