Violencia sexual digital alcanza a 1.6 millones de menores en México

El uso cotidiano de internet entre adolescentes plantea nuevos retos de protección digital; un estudio de ECPAT, INTERPOL y UNICEF analiza las formas de abuso y explotación facilitadas por la tecnología.
En México, alrededor de 1.6 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años que utilizan internet experimentaron durante el último año alguna forma de abuso o explotación sexual facilitada por la tecnología, de acuerdo con información difundida a partir del estudio Disrupting Harm in Mexico.
El informe, elaborado por ECPAT, INTERPOL y UNICEF, analiza los riesgos que enfrentan las personas menores de edad en los entornos digitales y dimensiona la importancia de fortalecer las herramientas de prevención, acompañamiento y educación para un uso seguro de internet.
47% de las víctimas reportó abuso o explotación sexual digital
De acuerdo con los datos presentados, 47% de las víctimas sufrió más de una forma de abuso o explotación sexual digital durante el último año.
Entre las situaciones identificadas aparecen la exposición a imágenes sexuales, solicitudes de fotografías o videos íntimos, difusión de contenido sin consentimiento, sextorsión, chantaje y otras formas de interacción sexual facilitadas mediante plataformas digitales.
Las redes sociales tienen una presencia importante dentro de estos escenarios debido a su amplio uso entre adolescentes y a la facilidad para establecer comunicación, compartir imágenes y generar vínculos en línea.
Internet forma parte de la vida cotidiana de los adolescentes
El acceso a internet entre adolescentes mexicanos de 12 a 17 años es prácticamente universal. De acuerdo con los datos citados, 99% reportó utilizarlo.
El teléfono celular o smartphone aparece como el principal dispositivo de acceso, seguido por computadoras y tabletas.
Además, una proporción importante de adolescentes se conecta desde su hogar, escuela y otros espacios cotidianos, lo que convierte a la educación digital en una herramienta fundamental para acompañar su interacción con plataformas, aplicaciones y redes sociales.
Redes sociales concentran parte de las interacciones
Entre las plataformas mencionadas en los casos reportados aparecen Facebook, WhatsApp, Instagram, TikTok, X, Roblox y Fortnite, entre otros servicios digitales.
El informe señala que, en una parte importante de los casos, la persona agresora pertenecía al entorno social de la víctima, incluyendo amistades, parejas, exparejas y familiares.
Este escenario muestra que la prevención también requiere desarrollar habilidades para reconocer comportamientos de riesgo, establecer límites digitales y contar con redes de apoyo capaces de actuar oportunamente.
Inteligencia artificial abre un nuevo frente de protección
El avance de la inteligencia artificial generativa también está transformando los riesgos relacionados con la violencia sexual digital.
El estudio identifica casos relacionados con la creación o manipulación de imágenes sexualizadas mediante herramientas de inteligencia artificial, una práctica que amplía los desafíos para familias, escuelas, plataformas tecnológicas y autoridades.
La evolución de estas herramientas refuerza la importancia de desarrollar programas de alfabetización digital que permitan a niñas, niños y adolescentes comprender cómo se genera, comparte y utiliza el contenido en internet.
La educación digital se vuelve clave para la prevención
Especialistas y organismos internacionales destacan la importancia de impulsar mecanismos de prevención, educación y acompañamiento para fortalecer la seguridad de las personas menores de edad en internet.
La protección digital también involucra a madres, padres, docentes, autoridades, empresas tecnológicas y plataformas digitales, especialmente frente al crecimiento de nuevas formas de interacción y creación de contenido.
En México, el reto avanza hacia la construcción de espacios digitales más seguros en los que niñas, niños y adolescentes puedan aprovechar las oportunidades de internet mientras desarrollan herramientas para identificar riesgos, proteger su privacidad y solicitar apoyo.
