El domingo pasado, Sergio «Checo» Pérez experimentó un momento frustrante e inconsolable durante el Gran Premio de México.
A pesar de tener un fin de semana brillante, con prácticas libres exitosas y una buena clasificación, su carrera se vio truncada en la primera vuelta.
En su intento por pelear por la punta, Pérez tocó el Ferrari de Charles Leclerc al tomar la primera curva, lo que causó que su RB19 se elevara y sufriera daños significativos. Como resultado, tuvo que abandonar la carrera en su país natal.

La transmisión captó el momento en que «Checo» golpeaba el volante de su auto con frustración, consciente de que esta oportunidad se le había escapado. Posteriormente, se mostró desconsolado y al borde de las lágrimas.
Esta temporada no ha sido la mejor para «Checo», quien comenzó con dos victorias, pero ha enfrentado dificultades desde la carrera en Miami.
A pesar de este revés, Pérez aún tiene tres carreras por delante en Brasil, Las Vegas y Abu Dhabi, donde buscará recuperarse, luchar por volver a ganar y asegurar el segundo puesto en el campeonato, algo que Red Bull anhela y que nunca antes ha logrado.
Esperemos que Sergio Pérez pueda superar esta adversidad y tener un buen desempeño en las próximas carreras.

