
La Universidad Autónoma Chapingo y la Secretaría de Bienestar firmaron un convenio que une la investigación académica con la acción social en favor del desarrollo rural, la inclusión productiva y la soberanía alimentaria.
Ciudad de México, 20 de octubre de 2025. — En un esfuerzo histórico por articular la ciencia agrícola con las políticas sociales, la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) y la Secretaría de Bienestar del Gobierno de México firmaron un convenio de colaboración que busca fortalecer la sustentabilidad ambiental, la autonomía territorial y el bienestar económico de las comunidades rurales del país.
El acuerdo fue suscrito por el Dr. Ángel Garduño García, Rector de la UACh, y la Ing. Columba Jazmín López Gutiérrez, Subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, en las oficinas centrales de la dependencia federal.
Una alianza con propósito: ciencia aplicada al desarrollo rural
El rector Garduño García destacó que Chapingo aporta legitimidad académica, capacidad técnica y conocimiento científico, mientras que la Secretaría de Bienestar ofrece cobertura institucional y acceso directo a comunidades rurales, particularmente aquellas integradas al programa Sembrando Vida.

“Chapingo aporta su experiencia en investigación, formación y extensión agrícola para fortalecer los proyectos que benefician directamente a los productores, especialmente a los provenientes de pueblos originarios”, señaló Garduño.
“Esto nos permite tomar decisiones con información de campo y con datos provenientes directamente de la base”.
La colaboración, agregó, reafirma la misión histórica de la UACh como institución del Estado mexicano al servicio del pueblo, y consolida su papel en la defensa de la soberanía alimentaria y la protección del patrimonio biocultural del país.
Del aula al campo: innovación con impacto real
A través de este convenio, Chapingo pondrá al servicio del campo sus conocimientos en agroecología, sistemas agroforestales y milpa intercalada entre árboles frutales, promoviendo la docencia, investigación, servicio social y vinculación comunitaria como motores de desarrollo sostenible.

Entre las principales líneas de acción destacan:
Asesoría técnica y académica para proyectos sustentables. Preservación de semillas nativas y biodiversidad agrícola. Certificación orgánica y manejo agroecológico. Diseño de productos agroindustriales, embalaje y rutas logísticas. Promoción del cooperativismo y las cadenas cortas de valor.
“Todo esto se traduce en la aplicación directa del conocimiento técnico en el desarrollo económico concreto de las comunidades rurales”, explicó el Rector Garduño.
Un campo con rostro de mujer
La Ing. Columba López Gutiérrez destacó que este convenio busca transformar el desarrollo rural desde una visión integral, impulsando la participación activa de las mujeres mediante el uso de maquinaria agrícola moderna y la profesionalización de sus labores.
Asimismo, anunció que especialistas en suelos, fitotecnia, parasitología y agroecología se incorporarán al programa Sembrando Vida, y que para 2026 se sumarán también ingenieros forestales, fortaleciendo el componente técnico del programa.
