
La organización empresarial presenta aportaciones técnicas de 17 comisiones para fortalecer el tratado, blindar la certidumbre jurídica y asegurar inversión y empleo en la región.
Ciudad de México, 25 de noviembre de 2025. – La economía mexicana, la estabilidad del comercio regional y millones de empleos en América del Norte enfrentarán una prueba determinante en julio de 2026, cuando México, Estados Unidos y Canadá lleven a cabo la revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La International Chamber of Commerce México (ICC México) advirtió que, ante este proceso, el país debe asumir una postura estratégica y técnicamente sólida, por lo que presentó a la Secretaría de Economía una propuesta integral de ajustes y mejoras al tratado, con el objetivo de fortalecer la certidumbre jurídica, la facilitación comercial y la atracción de inversiones en un entorno global cada vez más desafiante.
Desde la adopción del modelo de libre comercio en 1994, México ha transitado hacia una economía más abierta e integrada, impulsando la inversión, el empleo y el bienestar de millones de familias. El T-MEC, que sustituyó al TLCAN, se ha consolidado como una plataforma esencial para la competitividad de la región y el desarrollo industrial del país, en particular ante el fenómeno del nearshoring y la relocalización de cadenas de suministro.
De acuerdo con ICC México, de la visión, la capacidad técnica y la coordinación con la que el país enfrente esta revisión dependerá que México consolide su papel como potencia exportadora, destino estratégico para la relocalización de empresas y protagonista del comercio internacional. El momento, subraya el organismo, exige diálogo, altura política y corresponsabilidad histórica.

Riesgo sistémico para la integración norteamericana
En el documento “Aportaciones y visión de ICC México en el marco de la revisión del T-MEC”, la organización empresarial hizo un llamado urgente al Gobierno de México para atender dos riesgos estratégicos que, de materializarse, podrían comprometer gravemente el futuro económico del país y la estabilidad de la región.
Cláusula de caducidad o “sunset clause” ICC México advirtió sobre las posibles modificaciones a la cláusula de caducidad, que podrían abrir la puerta a que el tratado se extinga automáticamente sin periodos de transición claros.
Un escenario de cancelación abrupta del T-MEC tendría un impacto incalculable en las cadenas de suministro, la inversión extranjera directa y los empleos en los tres países. Un entorno de incertidumbre permanente sobre la vigencia del tratado, subrayó el organismo, sería incompatible con la dinámica de una economía integrada que hoy se valora en casi 2 billones de dólares anuales en intercambios comerciales. Comercio digital y Artículo 19 del T-MEC El segundo riesgo estratégico señalado se refiere a la posible afectación al capítulo de comercio digital, establecido en el Artículo 19 del T-MEC, uno de los pilares de la integración tecnológica de Norteamérica. Cualquier debilitamiento de este capítulo, por ejemplo, mediante nuevas restricciones al flujo de datos, impuestos discriminatorios o regulaciones que fragmenten los mercados digitales, podría generar un riesgo sistémico para la interconexión, la innovación y la competitividad regional, justo en un momento en el que la economía digital define ventajas estratégicas entre bloques económicos.
Alertas sectoriales: aduanas, competencia, digital, energía y medio ambiente

Las aportaciones técnicas de 17 comisiones y grupos de trabajo de ICC México identifican inquietudes, riesgos y propuestas puntuales para mejorar la operación del T-MEC en distintos frentes:
Aduanas y Facilitación Comercial El sector empresarial alertó sobre riesgos de sobrerregulación y duplicidad de controles que encarecen y retrasan las operaciones de comercio exterior.
ICC México recomendó fortalecer la Ventanilla Única de Comercio Exterior, evitar cambios unilaterales sin periodos razonables de implementación y privilegiar la coordinación trilateral para no afectar la competitividad de las empresas. Competencia Económica Preocupa la falta de claridad en la definición y aplicación de prácticas anticompetitivas, así como la necesidad de reforzar la autonomía técnica de las autoridades reguladoras.
El organismo propone armonizar criterios trilaterales, elevar los estándares de investigación y permitir que los casos de competencia puedan acceder a mecanismos efectivos de solución de controversias. Una regulación más precisa, apuntó, contribuirá a preservar la innovación y el bienestar del consumidor en toda la región. Economía Digital y Protección de Datos Para ICC México es indispensable preservar el libre flujo transfronterizo de datos, prevenir impuestos discriminatorios a plataformas digitales y asegurar marcos comunes de ciberseguridad.
En un contexto de acelerada transformación digital, el capítulo correspondiente del T-MEC debe actualizarse con estándares modernos en materia de protección de datos e inteligencia artificial, sin frenar la innovación. Sector Energético La organización subrayó que persisten tensiones en materia energética debido a la ausencia de un capítulo específico sobre energía en el T-MEC. Entre las propuestas, destaca la incorporación de reglas para el comercio eléctrico, el impulso a la electromovilidad y la garantía de certidumbre jurídica para las inversiones en energías renovables, elementos clave para la competitividad industrial y el cumplimiento de metas ambientales.
Medio Ambiente ICC México advirtió sobre el riesgo de conflictos entre regulaciones internas y compromisos trilaterales en materia ambiental. El sector empresarial propone establecer obligaciones ambientales mínimas compartidas, fortalecer los mecanismos de cumplimiento y asegurar que los procesos de consulta y participación social se mantengan vigentes. Un marco ambiental robusto, apuntó, puede ayudar a atraer financiamiento verde y posicionar a Norteamérica como líder en sostenibilidad.

Solución de Controversias La organización enfatizó la importancia de evitar un retroceso hacia paneles impracticables, como ocurrió en algunas etapas del TLCAN. Para ello, propuso que México impulse listas actualizadas de panelistas y fortalezca los esquemas de cumplimiento de laudos, con el fin de garantizar que los mecanismos de solución de controversias sigan siendo herramientas efectivas para resolver disputas entre Estados y entre inversionistas y Estados.
Propuestas transversales: certidumbre, inversión y desarrollo regional
ICC México subrayó que el país debe negociar la revisión del T-MEC desde una visión estratégica de largo plazo, con políticas coordinadas entre el Gobierno Federal, la iniciativa privada y el Congreso, a fin de evitar condiciones que limiten el crecimiento económico futuro.
Entre las propuestas transversales destacan:
Establecer un marco trilateral para el desarrollo regional y el financiamiento sostenible, que permita reducir brechas de infraestructura y potenciar el nearshoring en México. Reafirmar la certidumbre jurídica y el respeto al Estado de Derecho como principios explícitos en el tratado, condición indispensable para atraer inversión productiva. Actualizar el capítulo digital con estándares modernos en protección de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad, sin frenar el libre flujo de datos ni la innovación tecnológica.
Fomentar la inversión en industria automotriz, semiconductores, energías limpias y proyectos de relocalización de cadenas de valor, sectores estratégicos para el futuro de Norteamérica. Fortalecer los capítulos relativos a anticorrupción, transparencia y comercio seguro, con el fin de generar un entorno de negocios más confiable y competitivo frente a otras regiones del mundo.
Un llamado a la corresponsabilidad histórica
“Nuestra contribución busca fortalecer la posición de México, proteger a nuestras empresas y trabajadores y asegurar que el tratado siga siendo una fuente de prosperidad compartida en Norteamérica. La revisión no debe asumirse como un simple trámite; es una oportunidad para asegurar el futuro económico del país”, subraya ICC México en su documento.
La organización empresarial también anunció que unirá esfuerzos con ICC Canadá e ICC Estados Unidos para hacer escuchar la voz del sector productivo durante el proceso de revisión, impulsar la extensión del acuerdo trilateral y fortalecer la resiliencia de las cadenas productivas frente a otros bloques como China, Asia y Europa.
En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, transición energética y aceleración tecnológica, la revisión del T-MEC en 2026 será un punto de inflexión. De la manera en que México negocie y defienda sus intereses dependerá que el tratado se consolide como una palanca de paz, prosperidad y desarrollo para México, Estados Unidos y Canadá en las próximas décadas.
