Violencia intrafamiliar en Coahuila: hospitales atienden cada semana a más de 10 mujeres por agresiones en casa

La violencia dentro de los hogares continúa en aumento y afecta de manera desproporcionada a las mujeres, revelan cifras oficiales del sector salud y de seguridad pública.
La violencia intrafamiliar sigue siendo una realidad alarmante en Coahuila. De acuerdo con datos recientes del sistema de salud estatal, cada semana más de 10 mujeres reciben atención hospitalaria por lesiones derivadas de agresiones dentro de su entorno familiar, una cifra que contrasta de manera significativa con la atención brindada a hombres por la misma causa.
Entre enero y la segunda semana de diciembre, 505 mujeres fueron atendidas en clínicas y hospitales del estado por violencia intrafamiliar, mientras que únicamente 39 hombres ingresaron por situaciones similares, lo que confirma un patrón persistente de desigualdad en la incidencia de este tipo de agresiones.
El hogar, un espacio de riesgo silencioso
Aunque la violencia suele asociarse con espacios públicos, el ámbito privado continúa siendo una de las zonas de mayor riesgo para las mujeres. Según reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en Coahuila se han registrado 12,634 casos de violencia familiar durante el año, reflejando que este problema no es aislado ni esporádico, sino estructural.
Las autoridades advierten que muchas de estas agresiones comienzan de forma progresiva: control excesivo, descalificaciones constantes, aislamiento social o limitación económica, señales que con frecuencia son minimizadas hasta que derivan en violencia física.
Impacto y consecuencias
Especialistas en atención hospitalaria señalan que los casos atendidos evidencian lesiones que van desde golpes considerados “menores” hasta daños graves que ponen en riesgo la vida, lo que demuestra que la violencia intrafamiliar no solo afecta la estabilidad emocional, sino también la integridad física de las víctimas.
Durante el año, ocho feminicidios han sido contabilizados en el estado, una cifra que, aunque representa una disminución frente a periodos anteriores, continúa generando preocupación entre colectivos y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.
Llamado a reforzar la prevención y atención
Activistas y especialistas coinciden en que la detección temprana y el acceso a redes de apoyo profesional son clave para frenar los ciclos de violencia. Asimismo, subrayan la necesidad de fortalecer los recursos institucionales, tanto en prevención como en seguimiento a las víctimas, para evitar que la violencia escale a consecuencias irreversibles.
La violencia intrafamiliar no es un asunto privado, sino un problema de salud pública y seguridad social que requiere atención continua, políticas efectivas y una respuesta integral por parte de autoridades y sociedad.
